Prevención del pie diabético
La presencia de pie diabético es la complicación más grave y costosa entre todas las que la Diabetes Mellitus desencadena. La existencia de una ulceración puede ser en muchos casos, el principio de una amputación mayor o menor con las consecuencias que esto implica.

Ocho consejos a seguir:
- Higiene: lavar los pies todos los días con agua tibia y jabón. Controlar siempre la temperatura con las manos. No se recomienda el uso de jabones antibacteriales.
Secado: tener precaución de secar bien entre los dedos para evitar hongos. No utilizar secadores o calefactores que puedan quemar la piel. - Hidratación: hay veces en que la piel se puede secar mucho. Es posible que se pele o agriete. El problema es que los nervios que controlan la grasa y humedad de los pies ya no funcionan. Por lo tanto, utilizar diariamente cremas humectantes con vitamina A para prevenir la aparición de grietas y callosidades, evitar colocarla entre los dedos para no producir exceso de humedad.
- Examen: a menudo, la pérdida de sensación por la neuropatía significa que es posible que no se sienta una lesión. Puede que aparezca una ampolla y no se sepa. Quizá no se note una lesión hasta tenerla, incluso una infección de la piel. Revisar diariamente los pies; si resulta difícil, utilizar un espejo o pedir a otra persona que lo haga.El desarrollo de neuropatía y de enfermedad vascular periféricas juega un papel central en la aparición de complicaciones renales, en los ojos y en los pies.
- Medias: se recomiendan medias de algodón. No deben ser apretadas, pero tampoco muy flojas porque los pliegues pueden lastimar. Las de colores claros ayudan a notar lastimaduras si se manchan La mejor opción es la utilización del calcetín para tratamiento de pie diabético de Sigvaris y de solidea calcetín Para tratamiento de ulceras Ulcer X de Sigvaris y Ultra care de Jobst.
- Calzado: examinar los zapatos antes de usarlos en busca de algún objeto extraño. Escoger aquellos que no tengan costuras internas que puedan lastimar, con forros que permitan transpiración y no acumulen humedad. Preferir tacos bajos con punteras anchas y capelladas altas. Utilizar plantillas indicadas. Nunca caminar con los pies descalzos.
- Uñas: cortarlas de manera recta, derechas y limar los bordes con una lima. Evitar la resección excesiva que pueda hacer que se encarnen. Cuidado con remover demasiado las cutículas. Se recomienda concurrir a podólogos especializados en pie diabético.
- Temperatura: protegerlos del calor y del frío. Usar calzado en la playa o sobre el piso caliente. Probar el agua antes de sumergirlos, como se haría antes de bañar a un bebé.
- Nunca usar bolsas de agua caliente, almohadillas o mantas eléctricas. No aplicar hielo. Y, siempre, consultar con a un especialista para prevenir complicaciones.
